Alcantarilla, tierra de reinas cristianas (II). Dª Violante y Dª María de Molina

Corría el mes de abril del año 1243. La Murcia musulmana estaba totalmente asediada por tropas cristianas de Aragón por el norte y de Castilla por el noroeste, así como por las nazaríes granadinas por el sur. Esto llevaría a la taifa murciana de forma inexcusable a la firma del conocido como Pacto de Alcaraz, por el cual se produjo la claudicación y capitulación mora.

El emir Ibn Hud hincaba definitivamente la rodilla, aceptando que el territorio murciano quedase bajo el protectorado y soberanía del por aquel entonces Infante Alfonso (posteriormente rey Alfonso X el Sabio 1252-1284), hijo del rey castellano Fernando III el Santo. A partir de ese instante y capitaneado por el Infante, se pondría en marcha un lento y difuso proceso de castellanización, siendo básico en este punto la llegada y posterior asentamiento de colonos cristianos. Esta nuevas gentes sería los propietarias de parte de aquellas tierras que habían sido expropiadas a la población musulmana, o bien abandonadas por los que habían decidido emigrar buscando tierra hermana, al menos en lo religioso, como Granada o norte de África. Muchas de estas tierras, normalmente las de mayor calidad, iban a pasar directamente a ser gestionadas por la Corona, hecho que permitiría iniciar un proceso de distribución o repartimiento entre sus familiares, nobles, caballeros, órdenes militares, eclesiásticos, etc.

En 1246 el Infante Alfonso contraería matrimonio con Violante de Aragón, hija de Jaime I, la cual contaba con tan solo 10 años de edad. No obstante este convenido matrimonio, evitaba un conflicto castellano-aragonés en la frontera levantina que separaba ambos reinos.

Contextualizando, la Alcantarilla de entonces, ocho años después de su llegada al reino murciano, en 1251 el Infante Alfonso donaría este lugar a la Orden de Alcántara, todo ello como pago por su colaboración en acciones militares. Posteriormente en 1261 sería de nuevo recuperada por la Corona, gracias a una permuta con esta orden religiosa, y a cambio de otras tres villas (Cambullón, Yelvés y Torre de Alperchín).

A partir de entonces, Alcantarilla quedaba bajo la influencia de la zona mudéjar cercana a la capital, y bajo soberanía del rey moro de la Arrixaca murciana Muhammad Ibn Hud, supervisado todo ello por el ya rey Alfonso X el Sabio. Pero esto sería algo momentáneo, pues en el año 1270 se llevaría a cabo un nuevo repartimiento de tierras propiedad de la Corona, y esta vez el monarca entregaría a su esposa Violante “la alcaria que dizen Alcantara en que a dccxxxv atafullas que fazen cci alfabas”. Es decir la alquería o aldea Alcantarilla que con un territorio que abarcaba 735 tahúllas, equivalentes a 201 alfabas se convertía en un señorío de realengo, con Violante al frente de su jurisdicción, y con ello por tanto, la segunda reina tras Al-Horra propietaria de nuestra villa.

Doña Violante
Doña Violante

Para desgracia para este artículo y nuestra historia, no existe hasta el momento dato alguno sobre hechos ocurridos en nuestras ricas tierras en las fechas que Violante fue su propietaria o señora jurisdiccional. Únicamente podemos citar que en 1283, Alfonso X el Sabio le arrebataría este señorío a Violante, al sentirse traicionado por el apoyo que esta prestó al hijo de ambos el infante Don Sancho, en la sublevación que había llevado a cabo este sobre su padre el Rey Alfonso X, y al cual había intentado arrebatar la corona.

No obstante un año después, a la muerte del rey en 1284, Alcantarilla volvería de nuevo a manos de la reina madre Violante (†1301), cedida por su hijo y nuevo rey Sancho IV el Bravo, la cual estaría bajo su jurisdicción hasta su muerte, excepto el periodo comprendido entre los años 1296-1300.

Diapositiva1

Invasión aragonesa del Reino de Murcia.

En 1296 el rey aragonés Jaime II invadió el Reino de Murcia. Su rey Sancho IV fallecería en 1295, quedando la corona en manos de su hijo de 11 años Fernando IV, por lo que se haría con la regencia y corona su madre, la reina Doña María de Molina. Aprovechando la minoría de edad de Fernando IV, el monarca aragonés Jaime II rompió el pacto de no agresión firmado entres ambas coronas en los Tratados de Monteagudo de 1291, y en varias y sencillas embestidas ocupó el reino en toda su extensión.

En las primeras fechas de esta usurpación territorial, Alcantarilla fue cedida al caballero aragonés Juan Garcés de Loaysa, en calidad de señorío de donadío, y todo ello por los servicios prestados a las huestes aragonesas. Este hecho sería citado en documentación castellana, y que Torres Fontes reedita al afirmar como “el rey le había hecho merced y dado el lugar de Alcantarilla ─a Juan Garcés de Loaysa─ en aquel reino con sus términos por lo que le había servido en la guerra de Murcia”. No obstante, y supuestamente en búsqueda de ir recuperando relaciones institucionales entre la corona aragonesa y castellana, Jaime II devolvió Alcantarilla a doña Violante en 1300, la cual disfrutó de su propiedad hasta su muerte, la cual llegaría tan solo un año después. En 1304 con la firma de la Sentencia de Torrellas, el Reino de Murcia, eso sí con un merma de su extensión territorial, volvía a ser dominada por la corona castellana.

maria-molina
Doña María de Molina

Es a partir de los acuerdos de Torrellas, cuando Fernando IV entrega en propiedad a la reina madre María de Molina los señoríos de Alcantarilla, Alguazas y Monteagudo. María de Molina “la tres veces reina”-primero como consorte de su marido Sancho IV y posteriormente como regente de su hijo Fernando IV y su nieto Alfonso XI, se caracterizó por reunir en su persona grandes dotes políticas y lo cual demostraría manteniendo la paz en una etapa muy convulsa entre los diversos reinos, y en el ámbito local, como propietaria de Alcantarilla, resolviendo los múltiples contratiempos y pleitos que tuvo con el Concejo de Murcia, sobre todo con motivo de los derechos jurisdiccionales este territorio.

Sus tres señoríos murcianos quedarían bajo su gobierno hasta su muerte en 1321, momento en el cual Alcantarilla pasaría a tener como señor jurisdiccional de sus tierras al Obispo y Cabildo de la Santa Iglesia de Cartagena, hasta finales del s. XVI.

De esta manera y por lo aquí expuesto queda ratificado lo afirmado en el anterior número: Alcantarilla casi de manera consecutiva, desde mediados del s. XIII hasta la segunda década del s. XIV fue propiedad no de una, ni de dos, sino de tres Reinas, las cuales con sus directrices y mandatos sentaron el germen de lo que hoy somos.

 

Alejo G. Almagro                                                                                                                               Historiador

alejo foto perfil 1

 

*(Artículo publicado en el número 3 de NowCity Magazine, formato impreso del mes de Marzo 2018)

 

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s