Libro: Epitafio en la arena

Año 1956 de intensos recuerdos para mí. Nací ese año. Al empezar la novela de Antonio Cano ya me engancha nada más que por eso. Le llevo más de 20 años y lo extraño es que describa esa España de postguerra con la claridad con la que la hace, sentido de documentación y de vivencias contadas.

Pinceladas de reflexiones políticas y sociales, a veces cáusticas y otras cándidas, pero con la energía del momento. Novela negra, crímenes, investigadores, jueces, guardias, asesinatos y suicidios, de todo hay en la novela; intriga y un final muy bien resuelto. La forma de contarnos estos increíbles hechos en la novela, parecen más una biografía personal de los protagonistas, describiendo en jornadas todo el desarrollo de la misma. Le dan un aire más creíble para el lector al que lo mete de lleno en la trama. Su prosa sencilla pero culta, bien construida y de rápida lectura.

Poco más puedo decir, que me ha gustado y que, si es su obra prima, le felicito doblemente. Espero seguir leyéndolo. Será uno de mis autores de referencia.

Crítica literaria de Asensio Piqueras

asensiopiquerasbanner

Portada epitafio en la arena

Titulo: Epitafio en la arena (2017)

Autor: Antonio Cano

Novela Negra / Policiaca

Páginas: 216

ISBN: –

Editorial : Edic. Marbec

> COMPRAR LIBRO

a1

SINOPSIS

En una mañana de enero de 1956, una playa de Mazarrón es testigo de la aparición, junto a unas rocas y sin signos de violencia, de los cuerpos de dos hermanos de mediana edad junto con tres copas de cristal.
A partir del día siguiente, el comisario Isidro Gutiérrez y el juez Vicente Seguí, ambos adscritos a la policía judicial y al juzgado de Totana, inician una investigación bajo el interrogante de qué hacían dos hermanos en aquel lugar, y en esas fechas, a la orilla de la playa, así como de si ha sido asesinato o suicidio.
Poco tiempo después, descubren la existencia de un tercer hermano que hizo el viaje con ellos desde el popular barrio de La Latina, de Madrid, y cuyo cuerpo no ha aparecido.
Ninguno de los dos intuye en ese momento hasta qué punto el intento de resolver esa historia cambiará sus vidas.
En la mañana del día 14 de enero de 1956, domingo, un pescador encontró dos cuerpos ahogados. Casi siempre los cadáveres los hallan pescadores, pastores o buscadores de setas, y así ocurrió en la playa de Nares. Al poco de iniciarse las indagaciones se supo que una tercera persona, otra mujer, estaba desaparecida, y enseguida se concluyó que probablemente estaría sumergida en el mar y completamente muerta.
La Policía se volcó en la investigación y empezó por curiosear, preguntar, interrogar, incordiar, tomar pruebas hasta conseguir que el embrollo se fuese embrollando. Los testigos aseguraban que las víctimas vestían como señores, que gastaban como señorones, que almorzaron angulas, que durmieron en una pensión modesta, que pagaban con billetes de mil, que contrataron taxis y deambulaban sin objeto. Los más sabios sabuesos estaban perplejos y miraban al mar con cara de gaviota.
La poli rebuscó en las pertenencias de los cadáveres, interrogó a los taxistas que los llevaron por media costa cartagenera, y entre otras cosas se supo que los tres interfectos porfiaron en acudir a una playa solitaria. Todos los que conocieron los hechos se sorprendieron de una extraña circunstancia: en el lugar del suceso, puestas muy tiesas sobre una roca, había tres copas de fino cristal con un poso de bebida en su fondo.

Biografía del autor

Antonio Cano Gómez (Alcantarilla-Murcia, 1981) es licenciado en Derecho, y desde 2008 secretario de ayuntamiento. Como lector, se ha nutrido de novela policiaca (que no negra); especialmente de historias en las que se ofrece un perfil personal y del pasado de los personajes para proporcionar así al lector un mejor conocimiento del fondo psicológico de aquellos para comprender así sus actuaciones. Tiene predilección, por la británica P.D. James. Gran aficionado a las novelas ambientadas en la Guerra Civil y el franquismo, con autores como Almudena Grandes o Alberto Méndez desde un lado del espectro político, o Vizcaíno Casas y Agustín de Foxá, desde el otro. Esta es su primera obra, se funden el género de la investigación policíaca, con la narrativa social llena de historias de la Guerra Civil y los años 50.

 

 

 

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s